La caja de GTA 6 no contendrá disco. Y eso, que parece un detalle de logística, es el final discreto de medio siglo de historia material del videojuego: la última caja que pesa nunca volverá a pesar.
Entre un Final Fantasy y el siguiente caben catorce años, una carrera universitaria y unos cuantos fans que no llegan vivos al estreno. Notas sobre las franquicias que envejecen más rápido que nosotros.
El teaser de Ocarina of Time dura minuto y medio y enseña a un niño durmiendo. La indignación es comprensible. La imagen, exactísima. Este artículo va de cómo pueden ser verdad las dos cosas a la vez.
Cuando veo a Sugawara en Stranger Than Heaven tengo la impresión de que alguien está saldando una deuda. Cuando veo a Tupac, de que alguien está cobrando una deuda
Insomniac dice que Logan no disfruta la violencia. Pero el juego está diseñado para que tú sí lo hagas. Y esa contradicción es quizá lo más fascinante —y lo más incómodo— que Marvel: Lobezno tiene que ofrecer
Cinco películas de Daniel Craig deconstruyeron a James Bond pieza a pieza. IO Interactive ha decidido hacer la operación inversa, y dedica veinte horas a volver al taller donde la vajilla se fabricó. La respuesta no tiene absolutamente nada de posmoderna.
Una cinta grabada en Melbourne sobre una California que solo existió en E.T. y en American Graffiti. Sobre Mixtape, la nostalgia como modo de producción y la sospecha de que ya no estamos imaginando un futuro, solo reciclando un pasado que tampoco fue nuestro.
Hay un reproche que orbita sobre Mixtape desde el primer minuto: que apenas es un videojuego. La acusación es injusta, pero no del todo. Lo interesante no es responderla. Lo interesante es preguntarse por qué, después de quince años, seguimos teniendo que responderla.
Llevo diez meses sin poder desinstalar este juego y no sé si eso es un elogio o un diagnóstico. La sinceridad bruta de Kojima convierte sus peores diálogos en algo que escuchas con atención porque percibes, detrás de la torpeza, urgencia.
Llevo días sin soltar el mando y no paro de pensar que a Asimov le encantaría este juego.
Tras la muerte de Kubrick, Spielberg hereda su último proyecto a medio